3600 SEGUNDOS ( Poema y vídeos)
Y de repente, te fuiste. Te fuiste. Tras creer que podrías vivir siempre como si te quedaran 600 años de vida. Como si siempre pudieras hacer mañana lo que sólo podías hacer hoy. Conjugando “Postergar” como si fuera “Ser” o “Estar”. Conjugando “Postergar” siempre, en primera persona. En presente de indicativo. Muy indicativo. Tan indicativo... Indicativo de que, cuando te fueras, hubieras querido conjugar la vida, en pretérito perfecto. En presente absoluto. Hubieras querido que un minuto no fuera un minuto. Hubieras querido que un minuto fueran 60 intensos segundos. Hubieras querido que una hora no fuera una hora. Algo tan genérico, no. Hubieras querido que una hora fueran... 3600 segundos. ´ Una hora. Éso te dijeron. Te quedaba una hora. Para irte. Y de repente... volviste. Para quedarte intensamente, 3600 segundos. 3600 latidos por hora. 3600 nacimientos constantes. 3600 oportunidades. 3600 semanas durmiendo ...